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Los tres puertos de la mente

Consciente, subconsciente, inconsciente |


¿Recuerdan el libro de Glenn Doman que les recomendé Cómo enseñar a leer a su bebé?, en él se mencionan los bits de inteligencia, es información captada por nuestro cerebro en fragmentos de segundo. Estos bits pueden marcar nuestras vidas para siempre o hasta que tomamos consciencia de ellos, los alineamos, como dicen los de Programación Neurolíngüística (PNL). Para hacer más claro el tema y su importancia, les voy a contar un suceso que viví junto a mi madre y hermanos.

Un Bit de Inteligencia es cualquier estímulo o información concreta que el cerebro puede procesar por cualquiera de sus vías sensoriales: auditiva (palabra o sonido), visual (palabra escrita, imagen, etc.), táctil (formas, texturas, peso, etc.), olfativa y gustativa.

Cuando era adolescente, unos ladrones quisieron entrar a la casa que mi mamá recién había comprado y la cual estaba en construcción -nos habíamos mudado a una casa muy vieja-. En ella habían espacios en donde los ladrones podrían entrar, pero mi madre súper poderosa y valiente, advirtió a los ladrones de no hacerlo o ella dispararía; los intrusos se detuvieron por unos segundos, pero luego continuaron en su intento por entrar -deben haber pensado, es mujer no sabe disparar-, pero mi mamá cargó el arma que, en medio del silencio, se escuchó con claridad, y los tipos se asustaron y detuvieron por unos segundos; al parecer no creyeron que se iba a atrever a disparar, así que siguieron en su intento, entonces ella haló del gatillo, pero la bala no detonó -no sirvió, estaba vencida, húmeda, ¡qué se yo! -siempre he pensado que los rateros debieron reírse por lo sucedido- y al proseguir ellos, con su objetivo, mi madre detonó el arma nuevamente, -¡uf! que susto nos llevamos todos, porque en medio de la obscuridad la sala de la casa se iluminó, menos mal que esta vez sí funcionó- al mismo tiempo, mi madre me ordenaba que gritara a los vecinos por ayuda, y a mí no me salía la voz, hasta luego de diez intentos, el volumen iba en aumento y logré que los vecinos me escucharan. Para cuando ellos llegaron, ya los ladrones se habían ido. Después de ese suceso, yo quedé poniendo todas las sillas de la sala y el comedor en las puertas, y revisaba las cerraduras de la casa varias veces antes de dormir, aún cuando la casa ya estaba terminada. Luego, me casé y seguí haciendo lo de las sillas en las puertas que daban acceso a el interior de la casa, para colmo, mi esposo los primeros diez años de matrimonio viaja al exterior con frecuencia, y cuando sucedía, yo no dormía aunque pusiera hasta el comedor pegado a la puerta de la entrada -no lo hacía, pero a veces ganas no me faltaban-, era una acción involuntaria, muchas veces traté de dejar de hacer eso, pero se me había convertido en un Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC). Esto es algo que quedó en mi mente subconsciente.


Mi presente, dónde estoy, qué hago y digo, de qué soy capaz, quién soy, en qué creo, están determinados por mi mente subconsciente, esta misma es la que causa de nuestras acciones involuntarias, pensamientos automáticos, memoria inconsciente, emociones, hábitos, fobias, traumas, adicciones, asociaciones incontrolables (esquemas sobre cómo funcionan las cosas), pautas mentales, creencias, ideas, instintos, intuición, ahí también se albergan nuestra creatividad, fantasías, sueños, instintos, impulsos, centros de placer, nuestro proceso de identidad, y relaciones. Como podrán notar, en mi pasaje de acción y suspenso de adolescente, y en la mente consciente, vemos los efectos en el razonamiento y analítica lógica, acciones voluntarias, objetivos, planes, enfoque, análisis, decisiones y fuerza de voluntad, como bien pueden notar en mi anécdota. En pocas palabras, el consciente interpreta objetivos, atención, expectativas, y valores; y el subconsciente interpreta programa de valores, creencias, heridas, miedos, sombras.


Pero las cosas no acaban ahí, el origen puede ser incluso transgeneracional (heredado), en período gestacional (embarazo), o por experiencias de vida actual. Y ya que soy madre, me ha tocado pensar ¿qué legado quiero dejar a mis hijos?.


Cierro este artículo haciendo referencia al alineamiento de los niveles lógicos, que no es otra cosa que recorrer todos esos niveles ante una situación determinada, explorando, puliendo y afianzando cada uno de ellos, para que estén todos alineados entre sí y con el objetivo, de los que hablan los de PNL:

  1. Entorno: ¿dónde y cuándo estoy?

  2. Comportamiento: ¿qué hago y digo?

  3. Capacidades / habilidades: ¿de qué soy capaz?

  4. Creencias y valores: ¿qué quiero creer y por qué lo hago?

  5. Identidad: ¿quién soy?

  6. Transpersonal: ¿para qué soy?

Ahora que tenemos estas herramientas, podemos eliminar nuestras limitantes, y para ellos solo me resta recomendar leer a Marian Rojas Estapé o Mario Alonso Puig, que son expertos neurocientíficos, psiquiatra y psicólogo, respectivamente, que abordan este tema con claridad y eficacia.


1 comentario


Howstather Penny
Howstather Penny
26 ago 2022

Nunca supe lo del intento fallido de robo, si lo contaron, se me olvidó. O seguro se guardo el el baúl de mi subconsciente. Adelante!

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